¿Qué es un SWAP?

Una permuta financiera de tipos de intereses o swap es un contrato mediante el cual dos agentes económicos —mediante un posible intermediario—, intercambian entre sí flujos de intereses periódicamente y durante un tiempo preestablecido. Estos flujos de intereses están calculados sobre un mismo principal teórico acordado en la operación (importe nocional), denominados en la misma moneda y obtenido a partir de distintos tipos de referencia (tipo de interés fijo y variable).

Se trata de un producto financiero de alto riesgo dirigido a inversores muy cualificados con conocimientos reales de la situación de riesgo que comporta dicho producto.

La normativa comunitaria establece una legislación más proteccionista, por lo que las entidades que prestan servicios de inversión deberán proporcionar a sus clientes una descripción general de la naturaleza y riesgos de los instrumentos financieros teniendo en cuenta la clasificación del cliente como minorista o profesional.

Requisitos para una correcta comercialización

Fase precontractual

1.- La entidad bancaria debe facilitar toda la información necesaria para que el cliente emita un consentimiento informado. Información clara, transparente y veraz. Fase contractual 2.- Entrega al cliente en el momento de la suscripción, Contrato Marco de Operaciones Financieras y Contrato de cobertura de tipos de interés por escrito.

Fase Postcontractual

1.- Debida información sobre la evolución del producto contratado. 2.- Cumplimiento con normativa comunitaria MIFID.(Entrada en vigor en noviembre de 2007)

El cliente debe tener

1.- Conocimientos bancarios profesionales 2.- Acerca de las previsiones de la evolución del tipo de interés, así como de la evolución del mercado financiero.

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver política